La provoleta a la parrilla, la entrada favorita de nuestros clientes.
Según una encuesta que hemos realizado en el muro de nuestro Facebook entre nuestros fans, en el que le dábamos a elegir tres de nuestras principales entradas. El resultado ha sido que la entrada favorita es la provoleta a la parrilla, en segundo lugar las empanadas caseras y en tercer lugar los chorizos criollos.
En su día ya dedicamos un post a esta deliciosa entrada que titulamos “Provolone a la parrilla en El Rancho”, aunque por si alguien lo desconoce os dejamos una breve descripción de este delicioso queso :
El provolone (Provolone Val Padana) es un queso italiano originario del sur del país, donde se sigue produciendo en piezas de 10 a 15 cm con diversas formas (pera alargada, salchicha o cono). Sin embargo, la región de producción más importante de provolone es actualmente el norte de Italia (Piamonte, Lombardía y Véneto). La familia Provenzano de Venecia afirma haber sido la descubridora de este tipo de queso, pero no ha podido demostrarlo. En Estados Unidos se comercializa con el nombre Provolone un queso relativamente barato comercializado como aliño para pizzas, que se parece al original italiano sólo en color y textura, no en sabor.
El término «Provolone» (‘Provola grande’) apareció a finales del siglo XX cuando empezó a ser producido en las regiones del norte de Italia y el queso adoptó su actual tamaño grande. La denominación de origen protegida a nivel europeo es Provolone Valpadana, no habiendo solicitado Italia la protección del nombre «Provolone».
En Argentina y Uruguay se suelen consumir la provoleta antes de la carne a la parrilla. Son pequeños discos (de 10 a 15 cm de diámetro y de 1 a 2 de grosor) de provolone producido localmente que se cocinan hasta que se derriten directamente a la parrilla, sobre pequeñas piedras o dentro de un trozo de papel de aluminio. Suelen acompañarse de chimichurri y comerse junto con una picada










